René Spitz: la necesidad del calor humano (o la necesidad de las palabras, o la ética del cuidado)
En la medicina la anamnesis ha quedado relegada. La anamnesis, “información proporcionada por el enfermo al médico o enfermera durante la entrevista clínica con el propósito de integrar la historia clínica”, era, ya no lo es, la piedra angular de la profesión. La tecnología, el desapego médico por materias como ética y filosofía y el desapego por el alma del enfermo son las razones subyacentes para entender el fin de la anamnesis. El enfermo como tal no ha cambiado. Lo que ha cambiado son las relaciones entre las personas, su desinterés por la vida de los otros y lo que llamaré la “epidemia de despersonalización,” debida a las crecientes ofertas de la parafernalia tecnológica dedicada a la comunicación (o a la incomunicación): celulares, Facebook, Twitter, etcétera. Repito: el enfermo como tal no ha cambiado: sufrimiento, dolor, temor e incertidumbre eran y son las quejas fundamentales de las personas que acuden en busca de ayuda médica. René Spitz (1887-1974), fue un psicoana...